Hace un par de semanas fui invitado a grabar un par de podcasts y un programa de radio en los que hablé sobre el cómic.

Blumpi, pa' servir a usted.
Me pidieron realizar un par de listas. “Los 8 mejores cómics de la historia” y “Las 8 mejores películas basadas en un cómic”. Tuve que aclarar que la primer lista sería sobre 8 novelas gráficas. Y tuve que explicar, someramente, en qué radicaba la diferencia. Al interlocutor, creo que no le dijo nada mi simplificación, y eso que fue eso: una reducción a lo más simple, casi simplón. La novela gráfica es al cómic lo que la novela al cuento. Esta declaración es/puede ser una patraña, pero da más o menos una idea de eso a lo que me refería. Al final rematé con un “una novela gráfica puede ser una obra de arte o una basura”.
Me da miedo que me hagan hablar del tema, pues prácticamente leo sólo cómics de tipo “alternativo”, y básicamente de Estados Unidos o Canadá. De superhéroes lo que he estado leyendo son esos tomos en blanco y negro que recopilan las primeras aventuras de determinados personajes, como los tomos de los X-Men o los 4 Fantásticos. Según yo, leer cómics de superhéroes es como escuchar la música pop más edulcorada del mainstream. No he acabado de entender que en las revistas de rock se reseñen cómics de superhéroes; les encantan. Me parece una contradicción. Así que, cuando me entrevistan sobre cómics, esperan que hable de Superman o Batman, o Spider-Man y acabo decepcionándolos. En este punto, los invito a leer este texto que me publicaron en Milenio Semanal, sobre la adquisición de Marvel Comics por Disney, una fusión de negocios que poco tiene que ver con los cómics, y que explica más o menos cómo son las grandes editoriales: El mágico mundo de Marvel.
Tiene que ver también mi propio concepto del cómic, deformado por mis gustos personales, por la influencia del cómic underground y alternativo. Por eso me gusta escribir perfiles de artistas como Crumb, Dan Clowes, o Basil Wolverton. Por cierto, si dan click en la imagen, también podrán leer un texto aparecido recientemente en Milenio Diario sobre Wolverton:

Lena, the Hyena
Estas son las listas que armé:
Novelas gráficas:
1: Maus, de Art Spiegelman,
2: The Contract with God Trilogy. Life on Dropsie Ave., de Will Eisner,
3: Black Hole, de Charles Burns,
4: Cerebus, de Dave Sim,
5: Eightball #23 (The Death Ray), de Daniel Clowes,
6: Watchmen, de Alan Moore y Dave Gibbons,
7: Akira, de Katsuhiro Otomo,
8: Jimmy Corrigan, the Smartest Kid on Earth.
Películas:
1: Dick Tracy (1990), Dir: Warren Beatty,
2: Hellboy (2004), Dir: Guillermo Del Toro,
3: 300 (2007), Dir: Zack Snyder
4: Sin City (2005), Dir: Robert Roderiguez y Frank Miller,
5: Superman, the Movie (1978), Dir: Richard Donner,
6: A History of Violence (2005), Dir: David Cronenberg
7: Batman (1989), Dir: Tim Burton, y Batman, The Dark Knight, Dir: Christopher Nolan,
8: The Crow (1994), Dir: Alex Proyas
Obviamente, cualquiera puede debatir mis razones para incluir estas obras y no otras. Yo mismo no me di cuenta de que no incluí, por ejemplo, Persepolis, sencillamente por un terrible olvido. Y mis listas están determinadas por mis gustos, pero también por mis prejuicios.
En Replicante quise hacer una antología que se acercara a mi idea del cómic. ¿Ya compraron su ejemplar?

Replicante 20: Teoría y práctica del cómic
Y hablando de cómics, he estado subiendo mis Sarcomic Strips a un nuevo blog, llamado, de manera muy original, Sarcomic Strips. Denle click a la tira de abajo para entrar al blog. Si pueden, suscríbanse para recibir mis actualizaciones, o vuélvanse seguidores.
