De veras que ya parezco fan. Ya me ha tocado retratar a Carlos Monsiváis en cuatro ocasiones.
Esta ilustración de arriba es una elaboración a partir de la foto que pueden ver en la siguiente nota, de un Carlos Monsiváis joven. Por eso aparece sentado en la calle,con un libro en las manos aunque con un cómic adentro. A ver si pueden ver de quién es el cómic.
Esta otra ilustración fue un ensayo rápido que hice antes que la anterior. También se trataba de retratar al joven Monsi. El concepto aquí es como un retrato de anuario escolar. Las dos pruebas eran para ilustrar la portada de un libro de ensayos sobre el escritor en el que, supuestamente, el tema central era Monsiváis como joven. Ninguna de las dos pruebas pasaron la ídem, y al final realicé un retrato más convencional y reconocible:
Apenas ayer que fui a El Péndulo vi que, además de los libros escritos por Monsi, en las mesas están poniendo este libro.
¿Qué habrá pensado Monsiváis al ver mi retrato?
Las dos pruebas originales acabaron publicadas a propósito de su muerte. Una, en un texto de Rafael Tonatiuh en Milenio Diario, y la otra en la columna de Jairo calixto en Milenio Semanal.
Justamente, hace tiempo ya había realizado una ilustración de Monsi para Jairo:
Creo que las cuatro representan bien diferentes facetas de Monsi. Esta última -que es la primera- tiene una referencia más que obvia: la relación entre Monsi y Gabriel Vargas.
Quería llegar a este punto para hablar de por qué durante muchos años no leí La Familia Burrón.
Mi papá compraba la revista cada semana y toda la familia nos la echábamos, hasta que se nos hizo demasiado cara y ya nadie la siguió comprando. En ese lapso la historieta se volvió uno de los estandartes de la cultura popular que los intelectuales y la izquierda han enarbolado como parte de sus causas. Cuando abandoné mi lectura diaria de La Jornada -en parte porque me dicuenta de sus maniqueísmos, de lo convenenciera que es la izquierda, de lo esquemático y aprisionador que puede ser poseer una ideología, pasé de sus productos culturales. Aunque a veces me compraba algún tomo recopilatorio de El Chahuistle, tardé en reconciliarme con sólo algunos ejemplos de esa producción cultural izquierdosa. (Para ampliar un poco mi opinión al respecto, pueden leer acá un post mío sobre Rius y la ideología izquierdista)
Los Burrón, en corto, me parecían odiosos.
Hasta que comencé a comprar los tomos de Editorial Porrúa. Redescubrí el valor del trabajo de Gabriel Vargas:su glorioso uso del lenguaje, lo bien que sabía retratar a la gente que habita las vecindades y los barrios bajos del D. F., su gran sentido del humor y la claridad y facilidad que poseía para comunicar(se). Cuando falleció, escribí una especie de esquela estilo Burrón para Milenio, haciendo uso de sólo algunas de las expresiones y palabras que usaban sus personajes en las páginas de la historieta. Una delicia.
Conclusión: me volvió a gustar la Burrón. Hay que quitarle la paja progresista que se le ha echado encima. Los intelectuales se han apropiado de ella por estrategia, porque:
cultura popular = validación y reconocimiento
Lo muy bueno es que no exista un canon. Hay opiniones divergentes y hay a quien sí le gusta el trabajo de Gabriel Vargas y hay a quien no. Lo mismo pasa con Monsi, aunque luego de su muerte pocos se hayan atrevido a no hablar mal de él, sino a decir las cosas como son. Esto no es un partenón. Les recomiendo por lo menos algunas lecturas: el post de Gantús y el de Bef sobre Gabriel Vargas; así como el texto de Rogelio Villarreal sobre López Obrador y Monsiváis.




Monsivaías estilo Burrón!! Jajaja, muy bueno!!
Y referente al trabajo de don Gabriel, estoy de acuerdo contigo que sup retratar muchas cosas de ete páis y mas del D.F. en lo único que siento que tenía deficiencias era en la representación misma del comic y su lenguaje propio. Se hubiera echado uas plaicadas con Will Eisner…jeje
Y referente al trabajo de don Gabriel, estoy de acuerdo contigo que supo retratar muchas cosas de este páis y más del D.F. en lo único que siento que tenía deficiencias era en la representación misma del comic y su lenguaje propio. Se hubiera echado uas plaicadas con Will Eisner…jeje